Evo no debería designar
Que el Poder Judicial no puede continuar así, sí.
Que fue el MAS quien destruyó la institucionalidad del Poder -hoy Órgano- Judicial. Posiblemente.
No estoy de acuerdo con la Ley Corta. Creo que el argumento de ‘era urgente, lo haremos así no más y luego lo corregimos’ no es serio, no es sano, no habla bien de la calidad de nuestra democracia.
Democracia no es solo garantizar elecciones limpias, esas en nuestro país se dieron, yo no las cuestiono y las respeto. Pero no basta. Democracia es también fortalecer las instituciones, seguir los procedimientos constitucionales, pensar a largo plazo cada decisión y no solo al impulso del fervor revolucionario.
No importa que Evo designe -lo veo difícil- a la mejor gente. No importa que para el año la “leicita” se acabe y quede sin efecto.
¡Es inconstitucional! La velocidad del proceso forzó a violar la anterior Constitución de manera casi acordada. Esta vez es distinto. Esta vez tendríamos que respetar nuestro nuevo contrato.
¿Cuál es el bien protegido mayor aquí? Hay miles de personas con problemas por la falta de autoridades judiciales, es verdad, pero el proceso de transformación boliviano sigue siendo lo más importante y este proceso necesita cimentar institucionalidad, necesita independencia de poderes, necesita mecanismos y procedimientos claros… Necesita no olvidar que está mucho más allá de la persona de Evo Morales y del MAS.
La polícia y sus problemas
Comparto un lúcido comentario, a cargo de un abogado no tan malo, sobre la Policía boliviana y sus problemas.
Una institución que necesita renacer, urgente. Ojalá pasado el clima electoral alguien se preocupe de ella, y no solo de ofrecer, demagógicamente “más policías”… como si se los sacara del refri.
Sobre el éxito del padrón biométrico
El escenario pintaba catastrófico. ¡Cuántas veces lo conversamos!
De como un acto de irresponsabilidad política se convierte en una inusitada (bueno, inusitada para el resto del mundo, no olvidemos que Bolivia es el país de lo posible) victoria democrática popular.
Hablamos, desde luego, del Padrón Biométrico. Felicidades Bolivia… El post es de Boris Miranda, maese.
¡5 millones, cinco!
¡Qué envidia!
En un país como el mio, donde la conectividad es tan baja y de mala calidad, escuchar noticias como ésta dan envidia: Barcelona empieza a dar wi-fi gratis… Desde luego, y como lo hemos comprado en la práctica, solo la voluntad política y las políticas estatales darán mejor acceso a la información y mejores servicios a la ciudadanía. Al sector privado le interesa hasta por ahí no más…
Un archivo fotográfico
Eso es lo que acaba de hacer “la mala palabra”, un archivo fotográfico de lo acontecido ayer. Vale la pena verlo/estudiarlo/guardarlo. Pasen y vean.
Esta es una muestrita.

Con el corazón partido en tres
Mirando desde la ventana el centro de La Paz, su arquitectura maravillosa.
A punto de partir, muy temprano, a la gélida mañana de El Alto, ciudad futuro, corazón andino, lugar en el que cada mañana un ejercito de tozudos le vence una antigua pulseada a la vida.
¿Qué sucede cuando te das cuenta de que tu casa son demasiados lugares, paisajes y personas?
Cuánto me he emocionado, desde esta altura majestuosa, al escuchar a Gladis Moreno cantarle a su luna, a su taquirari. Cúanto me emociona, ahora mismo, la sonoridad del oriente, su calidez, sus palabras… Motacú, maracuyá, guajojó, achachairú, guapomó…sonidos frutales y fraganciosos, vastos, como sus padreras, como sus calles, como su cielo infinito, como su gente risueña.
Y yo, ausente de todas partes pero sintiéndolas todas a la vez, arrastro a donde voy mi acento; mi río mi vino, mi sur.
Siento el abrazo de Bolivia en la sangre, en la gargante, en la piel.
Felicidades Santa Cruz. Hoy, 24 de septiembre, bailemos tu música de esperanza.
Retornando al blog y, esperemos, a la paz
Sabía que en cualquier momento mi ritmo casi frenético de publicación en este sitio (de 3 a 6 post diarios) iba a disminuir. Lo que no adivinaba era que el motivo de esto iba a ser la tensión, la preocupación y la tristeza de ver a mi país caminando hacia una especie de demencia social cuyo resultado obvio fue la violencia.
Ahora Bolivia, nuestro intento de periódico ciudadano virtual, a concentrado mi vida bloguera en esta luctuosa semana a tiempo completo. Utilizando todos los medios que estuvieron a nuestro alcance y dándole un uso que no sospechaba a twitter, hemos conseguido hacer una cobertura de la cual me siento satisfecho.
Pero bueno, ya estaba extrañando a mi hogar y también a mi cabañita literaria en la red…
Han pasado demasiadas cosas en estos días, ya no considero posible reseñarlas, seguiremos con lo que hay y lo que viene.
Bolivia es un país que se siente y que duele mucho a veces… que nos sirva esta experiencia dolorosa, paro entender y asumir a la paz y a la vida como valores supremos. No quiero, ni en la calle ni en mi casa ni en la blogósfera, ser promotor de violencia y de odio, ya tenemos suficiente… Doy la mano a todos a los que he ofrecido el puño antes, y lo hago de corazón.
Saludos.
pero sigo con las que vienen.
