Retornando al blog y, esperemos, a la paz
Sabía que en cualquier momento mi ritmo casi frenético de publicación en este sitio (de 3 a 6 post diarios) iba a disminuir. Lo que no adivinaba era que el motivo de esto iba a ser la tensión, la preocupación y la tristeza de ver a mi país caminando hacia una especie de demencia social cuyo resultado obvio fue la violencia.
Ahora Bolivia, nuestro intento de periódico ciudadano virtual, a concentrado mi vida bloguera en esta luctuosa semana a tiempo completo. Utilizando todos los medios que estuvieron a nuestro alcance y dándole un uso que no sospechaba a twitter, hemos conseguido hacer una cobertura de la cual me siento satisfecho.
Pero bueno, ya estaba extrañando a mi hogar y también a mi cabañita literaria en la red…
Han pasado demasiadas cosas en estos días, ya no considero posible reseñarlas, seguiremos con lo que hay y lo que viene.
Bolivia es un país que se siente y que duele mucho a veces… que nos sirva esta experiencia dolorosa, paro entender y asumir a la paz y a la vida como valores supremos. No quiero, ni en la calle ni en mi casa ni en la blogósfera, ser promotor de violencia y de odio, ya tenemos suficiente… Doy la mano a todos a los que he ofrecido el puño antes, y lo hago de corazón.
Saludos.
pero sigo con las que vienen.
